📢 Nueva Obligación para Veterinarios: Registro de Prescripciones de Antibióticos en Animales de Compañía a partir del 2 de enero de 2025

A partir del 2 de enero de 2025, entra en vigor una importante obligación para los veterinarios clínicos en España: deberán comunicar todas las prescripciones de antibióticos para animales de compañía a las bases de datos de sus comunidades autónomas o al sistema PRESVET, según lo establece el Real Decreto 666/2023, de 18 de julio.

🧾 ¿Qué implica esta nueva normativa?

Según el artículo 39 del Real Decreto, los veterinarios deben registrar:

  • Datos del prescriptor y del animal
  • Datos del propietario
  • Tipo de antibiótico, dosis, duración y vía de administración
  • Motivo de la prescripción
  • Código INE de la provincia donde se efectúe la receta

Incluso deben comunicar las prescripciones aunque el antibiótico no se dispense, como en casos de aplicación desde botiquín o con sobrantes.

⏱ ¿Por qué preocupa al sector?

Veterinarios de toda España han manifestado su inquietud por la carga burocrática que supone esta ley. Registrar cada antibiótico puede llevar entre 5 y 15 minutos, lo que acumulado representa horas diarias de trabajo administrativo, alejando al profesional de su labor clínica. Además, cualquier error u omisión puede derivar en sanciones.

⚠️ ¿Qué sanciones puede haber?

Las sanciones están reguladas en la Ley 8/2003 de Sanidad Animal y el Real Decreto Legislativo 1/2015. Pueden ir desde:

  • 🔸 Leves: hasta 3.000 €
  • 🔸 Graves: de 3.001 a 60.000 €
  • 🔸 Muy graves: de 60.001 hasta 1.200.000 €

Estas se aplican según la gravedad del incumplimiento, especialmente si se detecta ocultación de datos o reincidencia.

📌 Conclusión

Esta normativa busca reforzar el control del uso de antibióticos y combatir la resistencia antimicrobiana, pero ha sido recibida con preocupación por parte de los veterinarios debido al impacto que puede tener sobre su tiempo, sus recursos y su responsabilidad legal.

🛠️ Mini Manual: ¿Cómo cumplir correctamente con la nueva obligación de comunicar prescripciones de antibióticos?

Para ayudarte a cumplir con la normativa del Real Decreto 666/2023, te dejamos una guía paso a paso:


✅ PASO 1: Identifica tu base de datos autonómica

  • Cada comunidad autónoma tiene su propio sistema para registrar prescripciones veterinarias.
  • Consulta con tu colegio veterinario o la autoridad sanitaria autonómica cuál es la plataforma oficial en tu comunidad.
  • En caso de no haber sistema autonómico operativo, puedes usar PRESVET, la plataforma estatal del MAPA.

✅ PASO 2: Reúne los datos obligatorios antes de prescribir

Cuando vayas a recetar un antibiótico, asegúrate de tener preparados los siguientes datos:

  1. Identificación del veterinario (nombre, número de colegiado, provincia – código INE)
  2. Datos del animal (especie, edad, peso, identificación si la tiene)
  3. Datos del propietario
  4. Tipo de antibiótico prescrito
  5. Dosis, duración del tratamiento y vía de administración
  6. Motivo de la prescripción
  7. Lugar donde se realiza la prescripción (código INE de la provincia)

✅ PASO 3: Registra la prescripción correctamente

  • Accede a la base de datos (autonómica o PRESVET).
  • Introduce los datos mínimos exigidos, con cuidado de no omitir ningún campo obligatorio.
  • Recuerda: debes registrar incluso si no se dispensa el medicamento, como en casos de aplicación directa, sobrantes, o uso desde botiquín.

✅ PASO 4: Guarda justificantes y copias

  • Conserva copia de la prescripción (en formato digital o físico).
  • Asegúrate de que el cliente también reciba la información básica sobre el tratamiento y posología.

✅ PASO 5: Revisa y actualiza tu protocolo de trabajo

  • Si trabajas en clínica, es recomendable que tu equipo esté formado en este proceso.
  • Puedes crear una plantilla de recogida de datos rápida para facilitar el registro.
  • Algunas clínicas ya están integrando software clínico con funciones para exportar a PRESVET o bases autonómicas.

🧠 Consejo final:

Revisar los registros al final del día puede ayudarte a detectar errores, cumplir con los plazos y evitar sanciones. Más vale dedicar 5 minutos extra que enfrentarse a una multa por omisión.